Biblioteca Nacional: Al rescate de nuestro patrimonio cultural

Como el tesoro mejor guardado están los diarios y libros que circularon en Chile entre 1813 y 1930. En la Biblioteca Nacional nadie los puede ver ni tocar, porque si se pierden o se deterioran, las futuras generaciones no conocerán su herencia histórica y cultural.

Es por eso que la Biblioteca tiene algunas normas que hay que respetar: sólo la pueden usar las personas que tienen más de 18 ańos de edad (con carnet de identidad en mano), no se pueden llevar los libros a la casa, y para proteger los derechos de autor, sólo se pueden sacar 30 fotocopias por publicación.

La publicaciones convertidas en microfilms y la puesta en Internet de los textos más solicitados en la Biblioteca, será -en el futuro- la forma en que se podrá consultar hasta los diarios más antiguos, sin que ellos se deterioren ni se pierdan nunca.

Para consultar un libro … en la Biblioteca Nacional

Encontrar uno entre los 3 millones de libros que tiene la Biblioteca Nacional puede parecer una tarea complicada. Pero en la práctica es simple: la Sala de Catálogos tiene 10 computadores y varios catálogos manuales que permiten buscar los libros por autor, título o materia; y si ambas herramientas fallan, siempre hay un bibliotecario dispuesto a ayudar a los usuarios para que encuentren rápida y fácilmente lo que necesitan.

Luego, se llena una papeleta con una serie de datos, donde lo más importante es el número de pedido. Sin él no se puede encontrar nada. Una vez localizado el ejemplar en cuestión, el carnet de identidad hace las veces de garantía: hay que dejarlo para poder leer el libro en el segundo piso, ya sea en la sección de literatura chilena o en el fondo nacional.

Lo que tiene la Biblioteca Nacional

Prácticamente de todo se puede encontrar en esta Biblioteca. Además de literatura, hay una sección especial para periódicos y microfilms, otra para revistas (la hemeroteca), una de mapas (mapoteca), y una de referencia y bibliografías (donde se encuentran las enciclopedias).

También existe una sección de recortes con las críticas hechas a escritores nacionales e iberoamericanos; otra con los documentos declasificados que entregó el gobierno de Estados Unidos a Chile; y la sala de lectura para ciegos, implementada con un computador, un scanner, un sintetizador de voz y una impresora Braille.

Y si de archivos especiales se trata, como objetos de escritores que forman parte de nuestra historia literaria, o el archivo público del presidente Jorge Alessandri, por ejemplo, están la Sala Medina y el Archivo del Escritor.

También se puede encontrar otro tipo de material en el Archivo Fotográfico, o en la sección de música y medios múltiples, o en el archivo de literatura oral y tradiciones populares.

¿Cuándo se puede usar?

En el verano la biblioteca está abierta de lunes a viernes, de 9:00 a las 17:45 hrs. (el último préstamo es a las 17:20 hrs.). En el invierno atiende de lunes a viernes de 9 a 19:30 hrs. (19:00 hrs. último préstamo) y el sábado de 9:00 a 18:00 hrs.

Para los más pequeńos

La biblioteca Luis Montt (Dieciocho 164), es la alternativa para los que tienen menos de 18 ańos. Para usarla, sólo tienen que mostrar su carnet escolar, y para llevarse los libros a la casa se tienen que hacer socios.

También están los centros de préstamo de libros en las estaciones de Metro Tobalaba, Baquedano, Bellavista de La Florida, Los Héroes, Ciudad del Nińo, Puente Cal y Canto, Pajaritos, y en la Biblioteca Nacional. En los Bibliometros todos los estudiantes pueden ser socios, cancelando una cuota anual de $1.000.-

Soledad Jerez, encargada de la atención de usuarios de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam), cree que las personas tienen que utilizar más las bibliotecas públicas. “Sólo de esta forma la Biblioteca Nacional será un verdadero patrimonio cultural”, afirma.